Las personas mayores son un colectivo con alto riesgo de deshidratación; con la edad se pierde el reflejo de la sed. Muchas de las patologías propias de esta etapa de vida acrecientan el problema. Poner una botella de Agua Mineral cerca o a su alcance ayuda a que no esperen a tener sed para beber y se aseguren una hidratación sana y natural.

A los ancianos se les olvida beber. Pero no solo se puede tratar de un problema de memoria, sino de una alteración asociada al envejecimiento. La sensación de sed disminuye y el umbral para percibirla elevado, esto hace que precisen estímulos más intensos para detectarla.

CUÁNTO Y CÓMO DEBEN HIDRATARSE

El agua es el componente principal de nuestro organismo, sin embargo, con la edad, disminuye la proporción de agua en el organismo. Así, en las personas mayores, representa entre el 60 % en hombres y el 50% en mujeres, frente al 70% en la edad infantil. Para mantener un nivel adecuado de hidratación, los expertos aconsejan una ingesta regular de agua a lo largo del día. La enfermera nos indica a modo de recomendación:

La recomendación, en ancianos sin patología que indique restricción de líquidos, es que beban entre 2,5 y 3 litros al día. Les damos de 8 a 10 vasos de agua mineral al día, distribuidos en distintas tomas.

SÍNTOMAS HABITULAES DE DESHIDRATACIÓN

Los factores involucrados en la deshidratación en personas mayores de 60 años, se pueden englobar en dos principales causas: disminución de la ingesta de agua y el aumento de la pérdida de la misma.

  • Con la edad, el cuerpo pierde la capacidad de detectar la sed, lo que aumenta notablemente el riesgo de deshidratación.
  • La función renal, por lo general comienza a disminuir, perdiendo más fluido, lo que aumenta la necesidad de ingerir agua.
  • Ciertos medicamentos o tratamientos médicos pueden afectar a una correcta hidratación, pudiendo bloquear o alterar el mecanismo de la sed.
  • Movilidad. Algunas personas mayores tienen dificultades para cubrir sus necesidades básicas de hidratación diarias, por su incapacidad física que les dificulta el acceso al agua, o por enfermedades crónicas.
  • Alteraciones Cognitivas. Ciertas personas de avanzada edad pueden sufrir alteraciones cognitivas o algún tipo de problemas de comunicación que hace más difícil recordar cuál fue la última vez que bebieron agua.

Los mayores con mayor nivel de deshidratación presentan peor estado de ánimo y depresión. Así que si está en tus manos ayudarles a hidratarse ya sabes que es importante, haz que se sientas mejor con un solo gesto.