En la edad media se creía que el única agua pura era el de las cascadas y por ello los seres mitológicos bebían de ellas. Afortunadamente esto tan solo eran leyendas; el agua mineral natural es mucho más fácil de conseguir y por ello, a menudo no la valoramos lo suficiente.

Cuando abres una botella estás accediendo a un agua pura, sin tratar, hervir, ni añadir ningún tipo de aditivo o sustancia. Es esa pureza la que le confiere un sabor único que se debe a la presencia de distintos minerales.

Hay diferentes tipos de aguas minerales según el manantial, tierras y rocas que constituyen su territorio. Cada manantial de agua mineral es único, protegido por ley para evitar su contaminación y producirá siempre un agua cuya composición será exacta. Una vez envasada, esta agua mineral mantiene su composición inalterada hasta el momento de su consumo.

En cuanto a la calidad, lo cierto es que resulta imprescindible que el agua de bebida sea sana y de una calidad contrastada. Por esto, el agua mineral natural se adapta perfectamente a nuestros requerimientos con unas ventajas adicionales que no podemos olvidar.

Desde la antigüedad, el hombre siempre buscó las míticas fuentes de la salud y edificó en ellas balnearios y termas. Se había inventado el turismo de salud; y lo mejor es que el agua de esos manantiales ahora se envasa y llega a nosotros para que podamos disfrutarla.

El agua mineral de Easy Water es de dos manantiales distintos de la Comunitat Valenciana, agua de Bejís y agua de Orotana. Es de cercanía y de calidad.

 

Fuente: Instituto Agua y Salud; http://institutoaguaysalud.es/agua-mineral-existe-algo-tan-puro/